Deje que libre cayera mi dedo sobre la letra.
Vi un dia de sol aca en los huesos y me dolian por la humedad.
Vi a la loca lampara que se apago anoche. Ni un poquito claro: Os-cu-ró!!!
Un hamacarse de poemas. Vi tambien un bosque y un porro, un poco de vino.
Lo vi anoche, caminando por callejones y descampados como buscando un tiro al arco.
Supuse un tango, un director de cine, una Garbo, un Parissiennes...
Te diria que hasta me la iba a jugar en Puente Alsina pero al primer bondi le pedi de veinte.
Vi tu pelo y tu silencio. Asenti un poco, aleje el frio. Prendi mas leña e hice el ritual. Tan perfumado.
Y vi que no era de noche, interrumpi la mirada del ocaso que nunca me soltaba. Sali al sol donde estabas con el mate, sin pisar la baldosa floja que siempre me ensucia los tamangos, me fui acercando silbando esa milonga que nadie acierta al tono pero que es un emblema de todos los barrios y sus ventanas entreabiertas, me miraste con esos ojos tuyos y bese el amargo que me ofrecias...