Me sente frente a la maquina, hice a un lado al fantasma que habita en ella. Trone mis dedos, destrabe mi nuca, y me di cuenta que no servia de nada escribir poemas bonitos, decir amor y no querer ver que ya no esta.
Me entretuve al pensar que estabamos todos enrarecidos con el aire de buenos aires, esta ciudad tan hermosa y viva. Paseaba y me metia dentro de este saco que ya se nota que no esta muy limpio.
Como se notan la urgencia de sexo y la abulia, en este primate con guitarra electrica, pense.
El frio no se lleva con la risa, pero no importa ahi estoy yo con mis ojos clavados en unas nalgas inolvidables y espero que el taxi de la locura me lleve lejos, no se a donde, ni siquiera al vientre.
Esperar y escribir desde la socarrona compañia de la furia que no se va.
Encender un cigarrillo en invierno es un pequeño retroceso, a la cueva, a la madre, a tener fuego en las manos un segundo, sin analistas ni puritanos, a sentir calor, tal vez es como un renacer.
Aunque estemos fumando y muriendo y esperando a esa que baila en la noche entre todos los congregados al velatorio.
Estan las primas y el licor, solo falta la llorona y el fantasma que me pide que me levante de esta maquina y me vaya a buscar las formas del suicidio o el dolor. Le hare caso hoy sera una noche reseca y lenta...
Me entretuve al pensar que estabamos todos enrarecidos con el aire de buenos aires, esta ciudad tan hermosa y viva. Paseaba y me metia dentro de este saco que ya se nota que no esta muy limpio.
Como se notan la urgencia de sexo y la abulia, en este primate con guitarra electrica, pense.
El frio no se lleva con la risa, pero no importa ahi estoy yo con mis ojos clavados en unas nalgas inolvidables y espero que el taxi de la locura me lleve lejos, no se a donde, ni siquiera al vientre.
Esperar y escribir desde la socarrona compañia de la furia que no se va.
Encender un cigarrillo en invierno es un pequeño retroceso, a la cueva, a la madre, a tener fuego en las manos un segundo, sin analistas ni puritanos, a sentir calor, tal vez es como un renacer.
Aunque estemos fumando y muriendo y esperando a esa que baila en la noche entre todos los congregados al velatorio.
Estan las primas y el licor, solo falta la llorona y el fantasma que me pide que me levante de esta maquina y me vaya a buscar las formas del suicidio o el dolor. Le hare caso hoy sera una noche reseca y lenta...

