
Advierto el peligro, urbana muerte, me acecha.
Late la huesuda, golpea en mi pecho.
No la quiero, no la deseo como a tus venas, a esas arañas tan suaves quiero comerlas, hincar mis dientes en tus piernas y arrancarte esos rios de lava tibia!!
Sin aullar, ni brillar sobre el verde de la mesa, entre las bolas y sus numeros.La marca azul de la tiza en la punta del taco y apuntar a tu boca...
Supersticion y Aquelarre.
Danza y beats continuos parecen anteponerse a mi pulso cada vez mas rapido. Estalla mi ojo izquierdo, se derrama azul lo que seria mi sangre y es solo agua, sal y tristezas. Es el blues de la madrugada. Es humo de tabaco, buen perfume, buena imitacion.
Espejo, acomodarte el pelo, buena educacion.
Tomar un disco y arrojarlo bajo la pua, mirarse los zapatos y persignarse.
Todo junto en un brebaje que huele a selva.
La mirada vidriosa de la Parca ya no me molesta. Voy a prenderle fuego a la muy roñosa.
Cada enamorado que bebio veneno sera redimido y compensado, me llevare su calavera de llavero, lo prometo o con gloria morire.
Frente a un televisor, verdugo catodico de la madrugada...
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