jueves, 11 de febrero de 2021

Poemas desnudos

 Ancestros no temais!

Ya ha llegado el tiempo de la caverna y el hielo. Hemos sobrevivido unos pocos humanos.

No habia escapatoria. Nos hemos tragado el veneno.

Hemos ido mas alla del Bien, del Mal y la Mar en coche.

Hemos ido en pelotas. Concha al aire.

Sollozamos frente a un altar sin gratitud.


Somos los confiados, los soberbios confiados.

Inteligencia superior.

Labios mojados y bien defendidos.

Pija muerta. Olor a tren de gasoil...


Odiamos al mismo espejo. Eso es seguro!


Y nos damos por vencidos cada vez que resucitamos.

Cada fuente de calor, cada suspiro ha sido masacrado al ponerse este sol.

Y nos quemamos como la hierba del Señor.

O podemos decir que yo he quedado vivo. Pero sin que nadie se de cuenta.

Pero que digo? Si estan muertos!

No podrian escoger su pelicula para hoy.

Ni sentir el sabor de su carne abrasada en el Caldero de Salamanca.

He visto el nacimiento de los Montes de Sabha.

Hoy he visto el futuro en unas onduladas curvas de un vacio espeso.

Soy un simple instante. Tan delirante como pintura invisible y tan real como ella misma.

Pero hay futuro, es lo unico que existe realmente!!

Creo que la foto explica por que escribi esa pavada del futuro que se bien que no existe. Pero en ese momento era el Loco quien hablaba. Por el Presente, brindo contigo!!!

miércoles, 10 de febrero de 2021

Entre la sonrisa y el perfume del Robot

 Cesped recien cortado. Aromas del conurbano. 

He llegado a lo que queda del Paraiso. Casitas entre arañas que tejen maravillas

Un rio intoxicado.

Un centro comercial de ladrillos a la vista y ojotas de feria.

El rodete de las Pibas. Las señoras culonas en calzas transparentes.

Tan humano. Tan ancestral. El pucho y estos momentos, que son

cada vez mas frecuentes. 


domingo, 7 de febrero de 2021

Cielos nuevos

Arte manifestado en el infectado cuadro

Ecos de un Ecuador en llamas

Bolivia en bolas

Virus humanos curando sus pulgas

El Planeta curandose de humanos

Otros pies besaran tu verde cesped

Pero no veremos mas tus ojos

Y prometo, nosotros,

jamas los tuyos. 

Los mensajeros del Jazz

Saco un último cigarrillo del atado de Máster, la Pandemia se llevó lo último de cajetilla que aprendí de los rusos. Esos nuevos ricos que me dieron, en un momento del mundo donde el ritmo decaía, unos pinceles para que yo siguiera dibujando los aprontes para el nuevo local. El argentino les resultó de gran utilidad. Mí primer trabajo!
Yo estaba contento creí que lo bueno había llegado, el tiempo de la maldita Paz. Tiempos de cambios políticos de ataque de ansiedad y acceso a paraísos artificiales. Me veía sin talento para la escritura, la esgrima y el Truco y criando unos soles que ni sabía ser padre!!. Mucha noche de pensamiento de tratar de volver a la escritura, nocturnos de jazz .De fernet con coca y pagar un irritable alquiler. Saxofones facturas subtes arrabales donde espere la Santa muerte y noches. Muchas Te recuerdo un malbec frente a la computadora tipeando palabras incongruentes, obras de un loco, un orate. Improvisaciones. Escribiendo y borrando sin querer algunas lágrimas. El calor de los antros donde siempre había un Art Blackey, un gato Barbieri. Whiskies y Manal.  Pero solo llevaba el delivery de jabón en polvo. Machos suburbanos a la vuelta de una oficina llena botellas de cerveza que nadie se molestaba en levantar. Avenida de Mayo frente a ese monstruo Barolo. Mí jefe de entonces un gringo italiano borrachín de buena parada. Tipos de la oscuridad porteña. Murciélagos de la vida noctámbula. Escribía todo en cuadernos que dejaba tirado por cualquier lado... No tenía puerto ni tenía un piso, mucho menos techo. Bah estaba en el techo, al borde, siempre. 
Pero la música!
siempre la música vibrando a mi alrededor descendiendo por mi Espina dorsal. Por mis brazos hasta mis dedos en las cuerdas.Esa antena que se activa en el corazón como una luz de Amor estelar!!
Tres acordes sabía. 
Pero la melodía siempre me acompaña no me abandona porque nunca las escondí, las regalé a mis amigos las brindé en un asado. Y algunos de ellos se las dejé anotadas para que vayan descifrando el universo mientras yo emprendía otro vuelo hacia otros mundos.
Eso me hizo seguir amparado a mis ansias de expresión. Generalmente escribo en el calor del verano, como si no lo sufriera. Como si no estuviera llendo a la canilla del bañito de cemento sin calefon... En verano escribo sin aire acondicionado, chorreando y destilando mi cuerpo. Pensar que yo era tan delicado cuando era chico, según contaba mi vieja. La extraño mucho. Yo se que no esta conmigo ni me cuida porque esas son mentiras paranormales de los que se creen que saldrán invictos de esta vida. No. A mi no me importa. Al aceptar la muerte innegable me sacudí unas pulgas existenciales que no me divertían. Esas frases de lo que importa es el aquí, el hoy y bla bla bla. Mentira!!!
Solo existe el futuro. Nuestros antepasados no sobrevivieron pensando en el hoy. Empezaron a Pensar cuando el miedo a la mañana siguiente dejaba atrás al miedo de la Noche.
La unica manera de que se haya desarrollado la inteligencia es el haber tenido miedo al mañana. Pensaron en èl. Surgio el pensamiento!!
Nada menos que pensar: como sera mañana?...
El Ahora es una ilusion pues inmediatamente esta en el pasado. El futuro es lo único que nos salva de las garras del Pasado. No existe el ahora. 
Como estas letras, son una fotografia. Luz y Letras. Nada Mas. 

miércoles, 20 de enero de 2021

Regreso al Sol

Cualquier cosmonauta que se precie de tal debe intentar al menos una vez viajar al Sol. 
El último viaje lo hice hace pocos meses. No voy a aburrirlos con detalles de película. Se me derritió la nave como en otros viajes y volví.
Aterricé en un paraje del oeste de ésta nueva África. Sin internet. Pero con muchos libros y las pócimas de los Antiguos poetas Dionísicos. Estoy paseando por sendas de verde fulgor. A pesar del calor, a pesar de los mosquitos. Alejado de lo mundano, muy alejado del vil metal. Y agradecido a mí mismo por no haber vendido mí alma al Coludo. Ahora tengo un montón de cajas que ordenar o no. Y ayudando a otros a contruir la Balsa. Tengo ochenta y cuatro años pero parezco de cuarenta y ocho. Tengo amigos de siempre. Tengo nuevos amigos de hoy y sigo sin recordar chistes. Extraño a mis hijas y un humilde trabajo. Pero mientras el Barba me guíe yo seguiré caminando estos senderos luminosos. Y sin me rondan esas luciérnagas de música. El sabor de una nota. El color de un acorde es igual al remolino arco iris que forma el aceite en un charco del agua de una esquina de Pompeya, por la mañana. Belleza pura. Mí alma está con ustedes, y con tu espíritu...

martes, 19 de mayo de 2020

O cosas que no hago, ponele.

Nunca me fijo en donde esta la musa, por eso mis papeles se amontonan como un caos perfecto. Me canso rápido y todo lo que pensé queda embotellado en la punta de mis dedos. No puedo leer mis viejos libros, porque,(y esto es un secreto) cada vez veo menos, creo, menos mal!!
Me voy por caminos insondables. No puedo ni recordar la idea primigenia de tal o cual historia. Para cuando prendo la computadora, ya ni ganas tengo de escribir y se hizo la noche o tal vez el dia...
Por suerte se termina la cuarentena. El mundo termino también solo que no lo sabe nadie. 
Hay algunos desperfectos que la Naturaleza se va a encargar de solucionar. Por ahora debo ser paciente y escribir estos párrafos sin dejar de admitir que sean como un postrer hallazgo arqueológico de futuros jóvenes entusiastas que descubran esta notebook enterrada bajo la Selva de la Nueva Era.
Se que también esto sera un diario de mis últimos días de vida sobre este planeta. Y es muy probable que quede nadie para leerme. Ya que la gente no usa blogs últimamente....Ni quedó gente alguna...

Aquí termino esta cháchara por el momento... Si habra mas momentos no lo sabemos. Disfrutemos esto que esta aqui y nos condenara!!

jueves, 27 de febrero de 2020

Bendigo este momento. Entre otros. Este presente. Sentado frente a la computadora.
Taciturno, acudo a la memoria. Esta tarde al Sur del continente. Escribo sin rumbo como una caravana de huesos y sangre con mucho vino y marihuana. Son estos dias de mi sonrisa timida. Mi mirada angustiante. Bajan la vista ante mis ojos. El Oscuro debe estar apoyando sus viejos brazos en mi hombro. Pasan estaciones de tren. Pasan dias y noches. Que pasan de largo. Amanecen en los triángulos pubianos. En los colegios cerrados. Entre los paseos de Palermo.
Son momentos que solo existen ahora. Luego son simplemente un recuerdo que es una mala copia de la realidad. Y nos atormentan con noticias, nos arrojan fuego de sus lentes con letra de diario y café con leche. 
Ay si pudiera desaparecerlos a todos esos fantasmas vinagre!

Hoy cuento con los heridos del corazón en esta guerra a la que no fuimos mas que arrastrados. 

No hay futuro. Pero es tarde porque como un boludo, ahora creo en él.

La Calesita de Dios